Cataratas en perros: señales, síntomas y tratamiento


Algunos de los momentos más dulces que tenemos son cuando miramos a los ojos adorables de nuestro amigo. Sin embargo, si tu perro tiene una película opaca y blanquecina que empieza a cubrir uno o ambos ojos, esos momentos pueden convertirse rápidamente en preocupación. Si notas esto, lo más probable es que se trate de una catarata y, si no se trata, puede avanzar hasta afectar por completo el ojo de tu perro y provocar ceguera.
Las cataratas son alteraciones que opacan el cristalino del ojo y generan una decoloración blanca, lo que puede causar visión borrosa. El cristalino es una estructura del ojo compuesta por fibras de proteínas y se encarga de enfocar la luz en la retina para crear una visión nítida. Cuando se forma una catarata sobre el cristalino, se bloquea gran parte de esa luz antes de que llegue a la retina, lo que provoca problemas de visión en tu peludo.
¿Qué causa las cataratas caninas?
Hay varias razones por las que un perro puede desarrollar cataratas:
- Genética. En la mayoría de los casos, las cataratas son hereditarias y pueden aparecer a diferentes edades, especialmente en perros senior. En este caso, tu veterinario puede ayudarte a encontrar el mejor plan de tratamiento para tu amigo.
- Envejecimiento. A medida que los perros envejecen, pueden presentar distintos problemas de visión, como las cataratas. A veces es un cambio natural y otras veces puede haber una enfermedad relacionada con la edad que aumenta el riesgo de que tu perro desarrolle cataratas.
- Enfermedad subyacente. Hay ciertas enfermedades que aumentan las probabilidades de que tu perro tenga cataratas, incluyendo la diabetes y el glaucoma. Por ejemplo, los perros con diabetes tienen un 75% de probabilidad de desarrollar cataratas, junto con un 75% de probabilidad de perder la vista por completo en un plazo de 6 a 12 meses si no se trata. Comunícate con tu veterinario o con un hospital veterinario lo antes posible si sospechas que tu perro tiene una enfermedad grave.
- Desequilibrio nutricional. Esto suele observarse durante las primeras semanas de vida de un cachorro, especialmente si toma un sustituto de leche comercial como suplemento. Si los cachorros no reciben el apoyo nutricional adecuado cuando son pequeños y sus niveles de aminoácidos, calcio u otros nutrientes son demasiado bajos, esto podría causar cataratas en el pequeño peludo. La buena noticia es que las cataratas por causas nutricionales tienen una alta probabilidad de mejorar a medida que el cachorro crece y, por lo general, no interfieren con su visión.
- Traumatismo. Si el ojo de un perro se lesionó porque algo golpeó el cristalino, por una descarga eléctrica, exposición a una sustancia tóxica o radiación, u otra forma de traumatismo, esto podría dañar y romper el cristalino lo suficiente como para causar cataratas y otros problemas de visión. Si sospechas que tu perro sufrió un traumatismo en el ojo, consulta a tu veterinario de inmediato.
Si sospechas que tu perro está desarrollando cataratas, comunícate con tu veterinario. Él o ella realizará pruebas para determinar qué está causando que el cristalino de tu perro se opaque.
¿Cómo diagnostican las cataratas los veterinarios?
Cuando aparecen señales tempranas de cataratas, la mayoría de las veces tu veterinario le hará a tu perro un examen oftálmico. Usará un oftalmoscopio para revisar las estructuras internas del ojo y ver si se están formando opacidades anormales en el cristalino. Puede ser necesario dilatarle los ojos a tu perro y realizar otras pruebas diagnósticas para observar mejor los bordes de la catarata y la parte posterior del ojo (si es posible). Algunas de esas pruebas pueden incluir las siguientes:
- Biomicroscopía con lámpara de hendidura. Consiste en iluminar el ojo del perro con una luz especial para examinar directamente el cristalino.
- Prueba lagrimal de Schirmer. Se coloca una pequeña tira de papel filtro dentro del párpado inferior del perro para evaluar el contenido de humedad y medir la producción de lágrimas.
- Tinción con fluoresceína. Se tiñen los ojos del perro con una sustancia de color naranja o amarillo brillante para evaluar la superficie del globo ocular, ver si hay defectos en la córnea que deban atenderse y revisar si hay rasguños o material extraño en el ojo.
- Tonometría.
- Otras pruebas. Es posible que tu veterinario necesite realizar otros tipos de pruebas, como un hemograma, electroretinografía y más. Esto es para asegurarse de que lo que estás viendo efectivamente sean cataratas y no otra afección, así como para verificar si hay razones médicas subyacentes por las que tu perro tiene cataratas. También deberá evaluar qué tan avanzadas están las cataratas para determinar las mejores opciones de tratamiento para tu perro.
Una vez que tu veterinario haya realizado las pruebas, tendrá una mejor idea de qué tan avanzadas están las cataratas y qué las está causando. Por lo general, la gravedad de las cataratas se clasifica de la siguiente manera:
- Incipiente. En esta etapa, las cataratas son tan pequeñas que deben magnificarse para diagnosticarse. Cubren menos del 15% del cristalino y por lo general no causan déficits visuales.
- Inmadura. En esta etapa se cubre más del 15% del cristalino y empiezan a desarrollarse múltiples capas en distintas áreas. Aún se puede ver la retina, y puede causar déficits visuales leves, como visión borrosa.
- Madura. En esta etapa ya no se puede ver la retina ni el cristalino. Los déficits visuales aumentan y pueden llevar a ceguera o casi ceguera.
- Hipermadura. En esta etapa el cristalino empieza a encogerse y la cápsula del cristalino puede verse arrugada. En esta fase se presenta inflamación del ojo y puede derivar en glaucoma si no se trata. El glaucoma es una experiencia extremadamente dolorosa para los perros y requiere tratamiento adecuado para evitar que empeore.
En cuanto tu veterinario sepa qué está pasando con tu amigo, podrá hablarte de los distintos planes de tratamiento disponibles y, entre ambos, decidir qué es lo mejor para tu perro.
Síntomas de cataratas en perros
En las etapas iniciales de las cataratas, puede que no haya muchos síntomas notorios. A medida que las cataratas avanzan, empezarán a aparecer más síntomas, especialmente si están afectando la visión:
- Cambios en la apariencia del ojo, como una película opaca sobre el ojo
- Inflamación en el ojo
- Entrecerrar los ojos o rascarse los ojos
- Torpeza
- Chocar con muebles, marcos de puertas, paredes y otros objetos
- Dificultad para ubicar sus tazones de comida o agua
- Dificultad para encontrar sus juguetes y premios que le han lanzado
- Dudar al bajar escaleras
- Usar otros sentidos en lugar de la vista, por ejemplo caminar con la nariz pegada al suelo y olfatear su entorno
- Ladrar a objetos inanimados o a personas conocidas
- Cambios en sus patrones de parpadeo o un ojo lloroso
- Sobresaltarse o saltar cuando alguien lo acaricia cerca de los ojos
- Ansiedad, especialmente con poca luz o de noche
- Mareos
- Desorientación o confusión
- Movimientos lentos
- Inquietud
Si hay otros problemas médicos subyacentes, pueden presentarse junto con las cataratas otros síntomas asociados con esa enfermedad, como aumento de la sed, letargo, micción frecuente y más. Mantente atento a cualquier cambio en su visión, especialmente a medida que envejece.
Razas de perros propensas a desarrollar cataratas
Hay ciertas razas de perros que son más susceptibles a desarrollar cataratas en comparación con otras. Algunas de estas razas incluyen las siguientes:
- Lebrel afgano
- American Staffordshire Terrier
- Boyero de Berna
- Boston Terrier
- Retriever de Chesapeake Bay
- Cocker Spaniel
- Bulldog francés
- Pastor alemán
- Golden Retriever
- Bichón habanero
- Labrador Retriever
- Maltés
- Old English Sheepdog
- Pekinés
- Poodle
- Samoyedo
- Schnauzer
- Shih Tzu
- Husky siberiano
- Staffordshire Bull Terrier
- Springer Spaniel galés
- West Highland Terrier
- Yorkshire Terrier
La mayoría de las cataratas hereditarias se encuentran en cachorros de entre 1 y 5 años. Sin embargo, aunque la genética puede influir, también debemos tener en cuenta que cualquier raza de perro puede desarrollar cataratas a cualquier edad.
Cirugía de cataratas en perros
El tratamiento más común para las cataratas es la cirugía. La cirugía de cataratas en perros existe desde hace décadas y es bastante efectiva, con tasas de éxito de entre el 85% y el 90%. Lo más probable es que tu veterinario te remita a un oftalmólogo veterinario certificado para una consulta y para determinar si tu perro es un buen candidato para la cirugía. Se le realizarán pruebas, como un electroretinograma y un ultrasonido, para evaluar el estado y la funcionalidad de la retina.
Si se necesita cirugía, es posible que a tu perro le indiquen medicamentos preoperatorios que deberá tomar durante varios días o incluso algunas semanas. Esto ayuda a disminuir la inflamación en el ojo y a controlar el avance de las cataratas. La cirugía en sí es rápida e implica que el cirujano haga una pequeña incisión para retirar el cristalino afectado. Incluso existe un método quirúrgico moderno llamado facoemulsificación, que consiste en emulsionar (o licuar) el cristalino mediante una sonda ultrasónica. Una vez que el cristalino se ha licuado y retirado, se utiliza una solución salina para reemplazar los fluidos perdidos. Es posible que tu perro necesite un cristalino correctivo o artificial, como un lente de contacto, implantado de forma permanente en el ojo durante la cirugía.
Después de la operación, es posible que tu perro deba quedarse una noche para que el equipo veterinario pueda vigilar de cerca su recuperación. Una vez que tu perro sea dado de alta, las primeras dos semanas son el período de recuperación más crítico. Durante ese tiempo, necesitará medicamento para las cataratas y chequeos regulares con tu veterinario hasta que esté completamente recuperado. Puede que notes algo de molestia e inflamación, lo cual deberá controlarse administrando gotas para los ojos de tu perro varias veces al día. Tu perro deberá usar un cono o collar isabelino para evitar que se lastime el ojo durante la recuperación. También tendrás que limitar los paseos y seguir las indicaciones de cuidados posteriores de tu veterinario lo más fielmente posible. Si sigues estos pasos, la mayoría de los perros recupera la vista en cuestión de días.
Tratamientos no quirúrgicos para las cataratas en perros
Lamentablemente, no hay muchas opciones para tratar las cataratas en perros sin cirugía. Hay investigaciones en curso sobre inhibidores tópicos de la aldosa reductasa (ARI) que han mostrado cierta efectividad en perros con diabetes. Sin embargo, estos fármacos tienden a ser costosos y deben administrarse cada 8 a 12 horas, sin interrupciones en el tratamiento. También existen medicamentos como corticosteroides o gotas antiinflamatorias no esteroides para los ojos que ayudan a disminuir la inflamación dentro del ojo, pero realmente no tratan la catarata; solo ayudan a controlar la inflamación para prevenir enfermedades como el glaucoma. La mayoría de los esfuerzos no quirúrgicos suelen enfocarse en tomar medidas preventivas para reducir la probabilidad de que tu perro desarrolle cataratas y de que su visión se vea afectada.
Prevención de las cataratas en perros
Hay algunas medidas preventivas que pueden tomarse para ayudar a controlar las cataratas en tu perro:
- Dale a tu perro una dieta de alta calidad con muchos ácidos grasos omega-3 para ayudar a mejorar su salud ocular
- Dale a tu perro antioxidantes y suplementos que favorezcan una función ocular saludable
- Mantén un peso y un estilo de vida saludables para tu perro según su raza y edad
- Mantén a tu perro activo y bríndale ejercicio diario, lo que ayudará a prevenir enfermedades que pueden afectar los ojos
- Protege a tu perro de los rayos UV dañinos proporcionándole mucha sombra cuando esté al aire libre y/o poniéndole gafas protectoras para usar afuera
- No cruces perros afectados para evitar que las condiciones hereditarias continúen en generaciones futuras
- Pídele a tu veterinario que haga revisiones oculares regulares, especialmente si tu perro es de una raza propensa a las cataratas
- Busca atención médica de inmediato si tu perro sufre un traumatismo en el área de los ojos
A veces, prevenir es mejor que buscar una cura. Asegúrate de estar al tanto de la salud ocular de tu amigo para que pueda vivir su mejor vida hasta una edad avanzada.
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