¿Por qué a los gatos les gusta que les den palmaditas en la parte trasera?

gato gris y perro blanco y negro
Por Equipo de expertos en mascotas
Ultima Actualización: 17/8/2026Entre 2 y 4 minutos
child patting black cat on butt

Si alguna vez has rascado a un gato en la parte trasera, cerca de la base de la cola, y la ha levantado, ese gesto tiene un nombre. Se conoce como «trasero de ascensor» o «levantamiento del trasero del gato». Puede parecer gracioso, pero es una parte normal del comportamiento felino. Aquí explicamos si a los gatos les gustan las palmaditas en el trasero, dónde les gusta y dónde no les gusta que se las den, y mucho más.

¿A los gatos les gustan las palmaditas en el trasero?

Lo primero que debes saber es la diferencia entre dar palmaditas y acariciar. Las palmaditas son golpecitos suaves, mientras que acariciar consiste en deslizar la mano de forma continua. A algunos gatos les gusta que les den palmaditas en el trasero y a otros no. Este comportamiento puede resultarles demasiado estimulante. La preferencia de un gato por las palmaditas en el trasero varía e incluso puede cambiar según su estado de ánimo o el entorno, por ejemplo, cuando hay invitados. Estas son algunas razones por las que pueden gustarles:

  • Biología: La base de la cola de un gato está llena de terminaciones nerviosas. Es una zona muy sensible, y las palmaditas o los rasguños suaves pueden provocar la liberación de hormonas del bienestar, como la dopamina y la oxitocina.
  • Confianza: Como es una zona tan sensible, que tu gato te permita darle palmaditas en el trasero es una señal de confianza.
  • Comunicación: Los gatos tienen glándulas odoríferas cerca de la cola. Cuando levantan la parte trasera, pueden liberar un olor como forma de comunicación.
  • Instintos: Las palmaditas en el trasero imitan algunos de los cuidados que las crías reciben de sus madres. Este gesto puede resultar reconfortante para los gatos.

¿Por qué levantan el trasero los gatos?

Si alguna vez te has preguntado por qué tu gato siempre levanta el trasero, debes saber que es un comportamiento natural, aunque pueda parecer extraño. Se conoce como «trasero de ascensor» y es una respuesta natural a la estimulación de las terminaciones nerviosas situadas en la base de la cola. Los gatos levantan el trasero cuando reciben palmaditas porque:

  • Les gusta la sensación: Para algunos gatos, este es el mejor lugar para recibir rasguños o palmaditas.
  • Es instintivo: Levantar el trasero forma parte del lenguaje corporal felino y de su comunicación.
  • Se están comunicando contigo: Los gatos que levantan el trasero cuando reciben palmaditas te demuestran que confían en ti. Es una de las zonas más vulnerables de su cuerpo y, si te permiten tocarla, significa que formas parte de su círculo de confianza.
  • Están en celo: En las hembras en celo, este gesto puede ser una señal de apareamiento, aunque otros gatos también pueden disfrutarlo.

¿A los gatos les gustan las palmaditas fuertes?

Que a un gato le guste o no recibir palmaditas en el trasero dependerá de su personalidad. A algunos les encanta y a otros no tanto. La mayoría de los gatos que disfrutan de las palmaditas probablemente prefieran que sean suaves, ya que si son demasiado fuertes pueden resultar incómodas.

Si a tu gato no le gusta que le den palmaditas en el trasero, quizá prefiera que lo acaricien, un gesto diferente que puedes hacer en otras partes de su cuerpo y no en la zona trasera. Para darle palmaditas correctamente:

  1. Empieza con suavidad: Comienza con caricias suaves cerca de la base de la cola.
  2. Observa su reacción: Si le gusta, se inclinará hacia atrás para pedir más presión. Si no le gusta, se alejará.
  3. Interpreta con atención su lenguaje corporal: Si tu gato mueve la cola de un lado a otro o se aleja, probablemente no le guste.
  4. Evita la sobreestimulación: Respeta los límites de tu gato y haz que las sesiones de palmaditas sean muy breves.

¿Dónde les gusta a los gatos que les den palmaditas?

Hay otras zonas agradables donde a algunos gatos les puede gustar recibir palmaditas. Sin embargo, puede que a otros no les gusten las palmaditas en esos lugares, que prefieran que los acaricien o que no quieran que los toquen, excepto cuando necesitan cuidados de higiene. Estos son otros lugares donde puede gustarles recibir palmaditas:

  • La base de la cola: Los gatos tienen muchas terminaciones nerviosas en la cola, y algunos disfrutan de palmaditas suaves en esta zona. Si levantan el trasero o se mueven como si bailaran mientras lo haces, es una buena señal de que les gusta. Si no, se alejarán.
  • La parte baja de la espalda: Algunos gatos pueden disfrutar de esta zona y te lo harán saber ronroneando o estirándose, como lo harían durante un masaje para gatos.
  • Detrás de los hombros: Tu gato puede disfrutar de palmaditas ligeras —golpecitos suaves— entre los omóplatos. Sin embargo, esta zona puede volverse abrumadora rápidamente, igual que la base de la cola. Busca señales de que tu gato está asustado o incómodo, ya que podría ser una zona demasiado sensible.

¿Dónde no les gusta a los gatos que les den palmaditas?

Cada gato tiene preferencias diferentes, pero hay algunas zonas que suelen estar prohibidas para la mayoría. Sabrás que no les gusta porque bufarán, darán un zarpazo o se alejarán de ti lo antes posible.

Estas son las zonas en las que probablemente a tu gato no le guste recibir palmaditas:

  • El vientre: A diferencia de los perros, que muestran afecto y confianza exponiendo el vientre, a algunos gatos no les gusta que se lo toquen. Saben que sus órganos vitales están cerca.
  • Los costados o flancos: No es una zona habitual para la higiene o las muestras de afecto entre gatos, por lo que a la mayoría les resulta incómoda y extraña.
  • Las patas y las almohadillas: A menudo, a los gatos no les gusta que les toquen las almohadillas, y a muchos tampoco les gusta que les toquen las patas. Es una zona demasiado vulnerable para que puedan relajarse.
  • La cabeza o la parte superior del cráneo: A muchos gatos les gusta recibir palmaditas cerca de las mejillas y la barbilla, pero a algunos no les gustan en la parte superior de la cabeza. Puede que acepten caricias suaves.
  • La cola: Aunque la base de la cola se considera uno de los mejores lugares para dar palmaditas, a la mayoría de los gatos no les gusta que se las den en la cola. Es una zona sensible.

Es posible acostumbrar a tu gato a que le toquen estas zonas, por ejemplo, cuando necesites cortarle las uñas, cepillarle los dientes o limpiarle las orejas. Sin embargo, tendrás que avanzar poco a poco y observar su lenguaje corporal para que la experiencia no le cause estrés.

Cómo dar palmaditas a un gato

Si a tu gato le encantan las palmaditas, sigue estos pasos para que disfrute al máximo cada vez:

  1. Empieza despacio: Comprueba si a tu gato le gusta. Si es así, puede levantar el trasero. Si se aleja, sabrás que no le gusta.
  2. Observa su lenguaje corporal: Además de alejarse, los gatos a los que no les gusta pueden mover la cola de un lado a otro, bufarte o gruñirte. Si les gusta, probablemente ronronearán o se acercarán.
  3. Ajusta la presión: Las palmaditas siempre deben ser relativamente suaves. Si a tu gato le encantan las palmaditas en el trasero, puedes aumentar un poco la presión durante unas pocas palmaditas. No prolongues las sesiones, ya que pueden volverse demasiado estimulantes rápidamente, incluso para los gatos que las disfrutan.
  4. Sigue las señales de tu gato: Si quiere más, te lo hará saber vocalizando o empujando tu mano con el hocico.

Conclusión

Muchos gatos disfrutan de las palmaditas en el trasero y responden levantándolo como una forma simpática de comunicación, pero a algunos no les gustan en absoluto. Pruébalo con tu gato y presta atención a su lenguaje corporal para ver cómo responde. Si lo disfruta, puede ser una experiencia maravillosa para reforzar vuestro vínculo.

Para obtener más consejos de expertos sobre el cuidado de tu gato, consulta nuestros otros artículos sobre cuidados rutinarios para gatos.

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