Síntomas de infecciones y problemas de oído en perros


Los perros usan sus orejas para explorar el mundo que los rodea, pero las infecciones de oído y otros problemas en las orejas pueden ser incómodos y, a veces, dolorosos. Aunque algunos problemas pueden comenzar con picazón leve o sacudidas de cabeza, otros pueden avanzar y afectar el equilibrio, la audición y el bienestar general de tu perro.
Saber qué señales observar y cuándo buscar atención veterinaria puede ayudar a que tu perro reciba el tratamiento que necesita y vuelva a sentirse lo mejor posible.
Síntomas de infecciones y problemas de oído en perros
Entonces, ¿cómo puedes saber si tu perro tiene una infección de oído? Los síntomas de una infección de oído en perros pueden variar desde irritación leve hasta señales neurológicas más graves. Reconocer las primeras señales de alerta de una infección de oído en perros puede ayudar a prevenir molestias y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Señales comunes1
- Sacudidas de cabeza. Los perros con molestias en las orejas suelen sacudir la cabeza repetidamente para intentar aliviar la irritación o retirar residuos del canal auditivo.
- Rascarse o tocarse las orejas con la pata. Rascarse con frecuencia, tocarse la cara con la pata o frotar las orejas contra muebles o alfombras puede indicar dolor, inflamación o picazón dentro del oído.
- Enrojecimiento e hinchazón del pabellón auricular o del canal auditivo. Las orejas inflamadas pueden verse rojas, calientes, hinchadas o sensibles. En algunos perros, el pabellón auricular puede engrosarse con el tiempo debido a inflamación crónica.
- Secreción oscura (marrón, amarilla, negra o con sangre). La secreción anormal es una señal común de infección. El color y la consistencia pueden variar según la causa subyacente.
- Olor inusual (a levadura, desagradable o similar a “chips de maíz”). Un olor fuerte o desagradable proveniente de las orejas suele ser una de las primeras señales que notan los dueños.
- Costras o escoriaciones dentro o alrededor de la oreja. La irritación de la piel puede causar costras, escoriaciones, pérdida de pelo o engrosamiento de la piel alrededor de la abertura del oído o en el pabellón auricular.
- Dolor o sensibilidad al tocar la oreja. Algunos perros pueden apartarse, quejarse, resistirse al manejo o ponerse a la defensiva cuando se les tocan las orejas debido a molestia o dolor.
Señales de una infección de oído más grave o del oído interno
- Inclinación de la cabeza. Una inclinación persistente de la cabeza puede ocurrir cuando la infección o inflamación afecta las estructuras más profundas del oído responsables del equilibrio.
- Pérdida de equilibrio o coordinación (ataxia). Los perros con afectación del oído interno pueden verse inestables, tropezar, inclinarse o tener dificultad para caminar normalmente.
- Caminar en círculos. Algunos perros pueden caminar en círculos o parecer desorientados debido a problemas que afectan el sistema vestibular dentro del oído interno.
- Movimientos oculares inusuales (nistagmo). Los movimientos rápidos e involuntarios de los ojos pueden desarrollarse con enfermedad grave del oído interno y suelen estar acompañados de mareo o problemas de equilibrio.
- Problemas del nervio facial (párpado o labio caído). La inflamación cerca de los nervios que rodean el oído a veces puede causar debilidad facial, caída o cambios en la capacidad de parpadear.
- Sordera parcial o completa. La inflamación grave, la hinchazón o la enfermedad crónica pueden interferir con la audición y, a veces, causar pérdida auditiva temporal o permanente.
- Cambios de comportamiento (letargo, irritabilidad). Los perros con dolor pueden volverse menos activos, retraídos, inquietos o más irritables de lo habitual. Algunos perros enfermos o con una infección también pueden perder interés en comer o interactuar con los miembros de la familia.
Cuándo consultar a un veterinario
Comunícate con tu veterinario si tu perro tiene comezón en las orejas o si notas cualquiera de estas otras señales de infección de oído en perros:
- Inclinación de la cabeza o problemas de equilibrio
- Rascado o sacudidas persistentes
- Dolor intenso o sensibilidad
- Olor fuerte o secreción espesa
- Síntomas en cachorros, que pueden empeorar rápidamente
Busca atención veterinaria inmediata si tu perro presenta cualquiera de las siguientes señales, porque pueden indicar enfermedad grave del oído interno, traumatismo, tímpano roto o afectación neurológica:
- Sangrado del canal auditivo
- Dolor extremo o sensibilidad
- Caída facial o cambios en el movimiento facial
- Inclinación persistente de la cabeza o caminar en círculos
- Movimientos rápidos de los ojos (nistagmo)
- Hinchazón grave de la oreja
- Problemas repentinos de equilibrio o incapacidad para mantenerse de pie o caminar normalmente
- Pérdida auditiva repentina o sordera
Qué esperar en la consulta veterinaria
Diagnosticar problemas de oído en perros implica más que simplemente mirar dentro de la oreja. Debido a que muchas condiciones diferentes pueden causar síntomas similares a los de una infección de oído en perros, identificar la causa subyacente es importante para seleccionar el tratamiento adecuado y ayudar a evitar que el problema regrese.
Un diagnóstico adecuado generalmente comienza con un examen físico y una evaluación otoscópica. Con un otoscopio, tu veterinario observa profundamente dentro del canal auditivo para revisar si hay:
- Enrojecimiento e inflamación
- Secreción o exceso de cera
- Residuos o material extraño
- Hinchazón o estrechamiento del canal auditivo
- Crecimientos o masas
- Señales de un tímpano roto o dañado
Debido a que los perros con dolor en las orejas pueden resistirse al manejo, en algunos casos puede recomendarse sedación para permitir un examen completo y seguro, especialmente en casos graves o crónicos.
Tu veterinario también puede realizar una citología del oído, que consiste en examinar una muestra de residuos del oído bajo el microscopio. Esto ayuda a identificar si hay levaduras, bacterias o ácaros del oído presentes y puede orientar las decisiones de tratamiento.
En infecciones crónicas, graves o recurrentes, tu veterinario puede recomendar un cultivo bacteriano y una prueba de sensibilidad. Esta prueba identifica las bacterias específicas presentes y determina qué medicamentos tienen más probabilidades de ser efectivos, especialmente si se sospechan infecciones resistentes. En algunos casos, pueden recomendarse pruebas adicionales, especialmente si las infecciones de oído siguen regresando.
Razas propensas a problemas de oído1,2
Ciertas razas de perros son más propensas a infecciones de oído y enfermedad crónica del oído debido a canales auditivos estrechos (como Bulldogs, Chinese Shar-Pei y Pugs) o exceso de pelo dentro del canal auditivo (como los Doodles y Poodles). Aquellos con mayor producción de cera, alergias o tendencias a enfermedades de la piel también pueden tener mayor riesgo.
Los perros con orejas caídas, colgantes o en forma de V (como Basset Hounds y Cocker Spaniels) generalmente tienen mayor riesgo de enfermedad del oído que los perros con orejas erguidas, porque la humedad y los residuos pueden quedar atrapados con más facilidad dentro del canal auditivo. Otras razas (incluidos Boxers y Cavalier King Charles Spaniels) tienen predisposiciones genéticas a problemas de oído en perros.
Cómo tu veterinario puede ayudar con los síntomas de infección de oído de tu perro
Muchos problemas de oído en perros pueden verse similares en casa, por eso un diagnóstico preciso es tan importante. Desde infecciones y alergias hasta ácaros del oído y otras condiciones subyacentes, identificar la causa ayuda a guiar el plan de tratamiento más efectivo.
Si notas cambios en las orejas, el comportamiento, el equilibrio o la audición de tu perro, no esperes a que el problema empeore. Tu veterinario puede evaluar los síntomas de tu perro, recomendar pruebas adecuadas si son necesarias y ayudar a desarrollar un plan de tratamiento adaptado a sus necesidades.
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Ciencia de la nutrición obtenida del Purina Institute.
Referencias
1. Muller and Kirk’s Small Animal Dermatology. 7.ª ed. Elsevier; 2012:741-767.
2. O’Neill DG, et al. Frecuencia y factores predisponentes para la otitis externa canina en el Reino Unido: una visión epidemiológica de la atención veterinaria primaria. Canine Med Genet. 2021;8(7).






